Perfiles de negocio, diseñadores y desarrolladores trabajan codo con codo en la construcción de productos digitales, que en el mejor de los casos los utilizarán muchísimas personas. En este artículo pondré el foco en el rol de diseñador, aunque todos los roles están interconectados y tienen dependencia mutua. 

El primer paso en el diseño y conceptualización de un producto digital consiste en entender las necesidades del usuario. La investigación nos permite obtener conocimiento valioso sobre los hábitos de los usuarios. Haré un símil comparando la construcción de un software con diseñar un local. Si queremos construir un bar o una oficina de turismo, ambas tienen necesidades totalmente diferentes. Tampoco tiene las mismas necesidades una cafetería donde  la gente se sienta cómodamente a tomar el café que un bar de copas donde la gente sale a bailar y conocer nuevas personas.  

design local
arquitectura de la información

Si tuviéramos que proyectar una casa ocurriría algo similar. Primero de todo tendríamos que empatizar con cada una de las personas que viven en esa casa para después diseñar  cada habitación de la casa. 

En este símil casa- plataforma digital, las habitaciones serían las interfaces digitales  y la interacción entre diferentes habitaciones serían los pasillos y las puertas. 

Y si observamos la escena con mayor detalle los muebles de las habitaciones serían cada uno de los componentes dentro del diseño general.  

En el diseño me gusta pasar de una visión general a una más específica. Si el software es como una casa, los planos que utiliza el arquitecto, son los mapas de navegación. En el mapa de navegación podemos ver la organización general de la casa (todas las interfaces y sus interacciones) y también podemos ver los elementos que componen ese espacio. (cada uno de los componentes que forman esas interfaces).  

Como diseñador me toca pensar cada uno de los detalles de esa casa, desde la distribución de los espacios hasta el diseño de elementos básicos. Hagamos un zoom in, y pensemos en el mobiliario, por ejemplo un armario. Este elemento es un componente básico en todas las casas, podría usarse como un patrón estándar. En los productos digitales cada componente tiene una función. Una tabla de datos por ejemplo, nos permite organizar información de una manera fácil de escanear,  igual que un cajón de ropa donde guardamos todos los calcetines, calzoncillos y camisetas. 

diseño de espacios


Marie Kondo, la popular consultora que ayuda a ordenar su casa a personas de todo el mundo, dice que una casa perfectamente ordenada nos permite que la vida sea más agradable. Un arquitecto de la información se encarga de que el usuario encuentre la información de una manera fácil, para que su vida sea más sencilla. Organizar la información, priorizando los contenidos relevantes es tarea clave dentro de la fase de diseño. 

Aunque un software no es un objeto tangible como una casa, ya que no se puede tocar ni oler, si es posible realizar acciones que nos permiten conseguir algo, ya sea conocimiento o una entrada de cine. 

Una buena app, nos ayuda a optimizar nuestra tiempo, a simplificar la vida o a deleitarnos con su uso. En realidad lo que queremos es dedicar tiempo a lo que de verdad importa y automatizar el resto de las tareas rutinarias y aburridas. El principal anhelo del ser humano es la felicidad, y es un camino que tiene que ser más fácil gracias al diseño y la tecnología.